Plano o mapaMapoteca Manuel Orozco y Berra
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Cuadro sinóptico de Historia Natural mandado imprimir por el Ministerio de Fomento de 1877

Esta formidable pintura, reproducida con minucia y belleza por Bideau y González (el original cuelga en una de las paredes de la Mapoteca Manuel Orozco y Berra), es un gran compendio de las clasificaciones y especies que componían los tres reinos de la geología, botánica y zoología, presentada como un ambicioso todo integrado como un único árbol –o coral-. No solo los tres reinos salen todos de un mismo tronco, en su cima la raza blanca y en la punta la “casta caucásica”, sino que el árbol a su vez sale de una montaña que contiene y describe las “formaciones plutónicas antiguas”, las nuevas y modernas, la “región subterránea de los agentes volcánicos” y la “Masa incandescente y líquida que contiene el principio de los fenómenos magnéticos”.
Abajo a la derecha, continuando el sustrato del árbol, otra representación muestra la “Estratificación y antigüedad relativa de las rocas secundarias, con indicación de las mayores alturas a que se encuentran en ambos continentes sobre el nivel del mar”.
Abajo a la izquierda, la lámina 3a: “Antigüedad relativa y Estratificación de las rocas primitivas con indicación de las mayores alturas a que se encuentran en ambos continentes sobre el nivel del mar”, incluye muchos ejemplos de Oaxaca: “Granitos. Se asoman en montañas y valles de Oaxaca” . Otros ejemplos provienen del Potosí, Suiza, Africa y Oaxaca, Zinapécuaro, el cerro del Tule y Sebastián, en Oaxaca.
Más abajo se encuentra la lámina primera, “Historia de la tierra. Cuando surgen seres de los mares”. Ahí nuestro naturalista afirma: “El origen de estos seres sólo se encuentra en Dios”.

El autor de esta enorme composición, Manuel Antonio Ortega Reyes (1819-1908), fue el padre natural de Delfina Ortega Díaz (1845-1880), la primera esposa de Porfirio Díaz.  La madre de Delfina, Victoria Manuela Josefa Díaz Mori, era la hermana de Porfirio, de modo que Ortega Reyes era a la vez cuñado y suegro de Porfirio Díaz. Prometido a su futura esposa cuando nació Delfina, Ortega Reyes la reconoció solamente en 1878.

En el medallón arriba a la izquierda de este “Cuadro sinóptico de historia natural” se detallan las credenciales profesionales de su autor:

Director que ha sido de Instrucción pública, Profesor de diversas cátedras de medicina en el Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca; Presidente del Ayuntamiento; Director y reformador de la Casa de Moneda y del Hospital General; fundador de la Sociedad de Medicina del Estado; catedrático de historia natural del mismo; miembro de las Sociedades de Geografía y Estadística, Humboldt e Historia Natural de la República; autor de la carta geográfica del Estado de Oaxaca y actual diputado al Congreso de la Unión.

Médico, profesor y funcionario en el estado de Oaxaca, Ortega Reyes era un representante y promotor del adelanto científico y educativo en el estado. El Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca, donde estudiaron Benito Juárez, Matías Romero y Porfirio Díaz, fue la alternativa científica y liberal a la muy poderosa educación clerical en el estado. Los círculos científicos del Porfiriato, a los que Ortega Reyes perteneció, estaban conectados a la producción científica internacional. La Sociedad Mexicana de Historia Natural, de la cual fue miembro, publicaba el “periódico científico” La naturaleza, revista muy seria que lo mismo publicaba las investigaciones hechas en el país que traducía escritos importantes de sus colegas europeos o estadounidenses. La ciencia mexicana se sentía y en verdad pertenecía a una comunidad internacional de primer nivel. A esto ayudaban las disciplinas científicas agrupadas como “historia natural”, que aumentaban su sustrato con la observación y el estudio de cada especie mineral, animal y vegetal, de cualquier parte del globo terráqueo. Buscando en lugares nuevos, aun era posible encontrar especies o variedades nunca antes estudiadas.

Los científicos y las obras mencionados en el medallón situado arriba a la derecha el cuadro son los siguientes:

  • El Diccionario de Historia Natural, obra dirigido por Charles d´Orbigny.
  • Los tres reinos de la naturaleza, Museo pintoresco de Historia natural, obra colectiva entre los que nuestro autor destaca a Eduardo Chao.
  • La Historia natural de Salacroix, aumentada por José Rodríguez.
  • El curso elemental de zoología de Milne-Edwards
  • El de botánica de A. Jussieu
  • De Mineralogía de M. F. S. Beudant
  • Diversas doctrinas del barón de Humboldt y de otros naturalistas
  • Las doctrinas del ilustre mexicano D. Andrés del Río de cuya obra de han tomado los cuadros 3o. y 4o.”

El gran fundador de la historia natural fue un francés del siglo XVIII, el conde de Buffon. Su Historia natural, general y particular constó de 36 volúmenes. El primero en realizar una clasificación y nomenclatura sistemática de los tres reinos mineral, vegetal y animal fue Carlos Linneo, en su Sistema natural, en tres reinos de la naturaleza, según clases, órdenes, géneros y especies…. (1735). Los tres reinos de la naturaleza, Museo pintoresco de historia natural, fue una obra colectiva inspirada por Buffon; Ortega Reyes debe haber visto la edición en español, publicada en 1852. Numerosas publicaciones, en Europa y Estados Unidos así como en México, ofrecían una profusión de estudios sobre especies particulares. Además de valorar el aumento del conocimiento acumulado, especie por especie, la historia natural se abría hacia sus aplicaciones en la industria, la agricultura, las minas y tantas otras ”ligadas al empleo que se puede hacer de los diversos productos de la Tierra”. La gran clasificación y descripción de los millones de objetos que contiene la tierra conducía pues a sus aplicaciones en las industrias y al desarrollo cientifico y tecnológico.

Entre los científicos mencionados, Andrés del Río (Madrid, 1765 - México, 1849), mineralogista español condiscípulo de Alejandro de Humboldt que apoyó la independencia de México y eligió a nuestro país para aplicar sus conocimientos, descubrió en Zinopán un nuevo mineral, que llamó pancomo y después eritronio (hoy en día vanadio). Estableció en Michoacán la primera fundición industrial de hierro y acero de Hispanoamérica y diseñó y puso en funcionamiento una bomba para el desagüe de las minas basada en las que existían en Hungría.

Varios científicos del siglo XIX tuvieron la idea de construir sus clasificaciones cómo árboles, comenzando con Charles Darwin quien habló del bíblico árbol de la vida. Para muchos de ellos, comenzando con Linneo, el afán científico se basaba en la idea de Dios como el creador de ese gran todo. El árbol más cercano a éste del oaxaqueño sería tal vez el del gran científico alemán Ernst Haeckel, quien en su árbol genealógico-filogenético intitulado “Pedigrí del hombre” (La evolución del hombre, 1879) incorporó desde las amibas, abajo, hasta el hombre, en la cima. Por cierto que lo mismo Haeckel que Ortega Reyes construyen su árbol como una jerarquía, y la propuesta del oaxaqueño comparte las ideas de Haeckel acerca de la superioridad racial de los blancos del Caucásico.

La idea de Ortega Reyes de incorporar todos los conocimientos de la historia natural en un sólo árbol, incluyendo los tres reinos, no hubiera sido aceptada por sus colegas, pues hacía mucho que los tres reinos eran independientes, se encontraban ya subdivididos y con brotes independientes. No se podía creer ya en una familia única que tuviera una descendencia tan diversa. Tal vez por eso Ortega Reyes no parece haber publicado una versión de este esquema en las revistas que frecuentaba, como La naturaleza, o haberlo propuesto en aquellas asociaciones, como la Sociedad Mexicana de Historia Natural, en las que participaba como socio activo y presentador de “lecturas”. Como compendio visual de la historia natural conocida hasta su época es desde luego un evocador testimonio de la riqueza de la Tierra y de las ciencias naturales.

Agradecemos a la maestra Cristina Treviño Urquijo, de la Mapoteca Manuel Orozco y Berra, su apoyo para la preparación de esta nota.

Bibliografía

Susana A. Lerín Contreras, “Práctica científica y visual en el Porfiriato: estudio de la obra de Manuel Ortega Reyes en México, 1877”, en LLULL, Revista de la Sociedad Española de Historia de las Ciencias y de las Técnicas, vol. 37, núm. 80, 2014. Se puede consultar en línea (consultado el 4 de julio 2016)
http://bdmx.mx/documentos/Llull_37_80_pp_113-140.pdf

Biografíasyvidas.com. http://www.biografiasyvidas.com/biografia/r/rio_andres_manuel.htm
Consultado el 15 marzo2016

Biografíasyvidas.com.
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/b/buffon.htm
Consultado el 29 de marzo 2016.