Megalópolis CDMX. Una mirada alternativa.

Las montañas que nos rodean

Para los pintores paisajistas del siglo XIX no era un problema apreciar la grandeza del entorno en cuyo centro se levantaba la ciudad de México, pero actualmente es cada vez mas complicado apreciar el espacio geográfico en que habitamos pues los grandes edificios nos obstruyen la vista de las montañas y la contaminación impide a veces ver incluso los cerros más cercanos.
Para poder recuperar ese sentimiento de asombro al contemplar nuestro glorioso valle, hay que esperar a los cada vez más raros días en los que haya una atmósfera clara y un ambiente despejado, y entonces buscar un lugar elevado para apreciarlo. Esta primera entrega la dedicamos a las distintas montañas y serranías que conforman el borde del "nido" en el que se aloja la capital de nuestro gran país.

La silueta del Iztaccíhuatl, sobre el Valle de México.

Fecha: 27 de diciembre 2014.

Lugar: En lo alto de la Torre Latinoamericana.

La más espectacular de las montañas del valle de México es sin duda el Iztaccíhuatl, que en lengua nahua significa “mujer blanca” por su característica silueta cuando era vista desde la antigua ciudad de Tenochtitlan. En realidad la montaña en un conjunto formado por varias cumbres volcánicas ya erosionadas que de norte a sur reciben los nombres de Tehuicocone, la cabeza, el pecho y los pies. El pecho es el punto mas elevado con 5280 metros sobre el nivel del mar, y aún conserva en su cima uno de varios glaciares que se han visto disminuidos en su extensión en los últimos años.