Megalópolis CDMX. Una mirada alternativa.

Las montañas que nos rodean

Para los pintores paisajistas del siglo XIX no era un problema apreciar la grandeza del entorno en cuyo centro se levantaba la ciudad de México, pero actualmente es cada vez mas complicado apreciar el espacio geográfico en que habitamos pues los grandes edificios nos obstruyen la vista de las montañas y la contaminación impide a veces ver incluso los cerros más cercanos.
Para poder recuperar ese sentimiento de asombro al contemplar nuestro glorioso valle, hay que esperar a los cada vez más raros días en los que haya una atmósfera clara y un ambiente despejado, y entonces buscar un lugar elevado para apreciarlo. Esta primera entrega la dedicamos a las distintas montañas y serranías que conforman el borde del "nido" en el que se aloja la capital de nuestro gran país.

Sierra de Xalatlaco vista desde lo alto del Volcán Ajusco.

Fecha: Década de los años 80, (invierno)

Lugar: Cara sur del Volcán Ajusco.

Con varias cumbres que superan los 3800 metros de altura, la Sierra de Xalatlaco separa el sur del Valle de Toluca de la Cuenca de México, y cuenta con uno de los tramos mas grandes en nuestro país del llamado “bosque boreal”, mas característico de las montañas de Canadá y Estados Unidos que de un país tropical como el nuestro. En esta foto antigua podemos ver la gran masa de la sierra y los valles de El Capulín, por donde pasaban las peregrinaciones que iban al santuario de Chalma. Hasta el fondo destaca la cima del Cerro Cempoala.