Megalópolis CDMX. Culturas ancestrales

El paisaje sagrado de la Cuenca

Para los pueblos indígenas todo lo existente contenía una especie de fuerza vital, que emanaba con más fuerza en algunos lugares considerados sagrados como las cuevas, las montañas, los lagos y los manantiales. Todos estos puntos se conectaban entre sí formando una trama o paisaje sagrado. Los Mexicas y otros pueblos de la cuenca construyeron pueblos, templos, jardines y santuarios para marcar estos puntos, que se convertían en objeto de rituales y peregrinaciones en diferentes fiestas a lo largo del año. Desde las cimas de las montañas más altas hasta los remolinos que se formaban dentro de las lagunas, la sacralización de estos lugares transformó el paisaje y la forma de vida de los antiguos habitantes de la Cuenca de México, dejando huellas que no se han borrado hasta nuestros días.

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Relieve y terrazas agrícolas

Fecha:

Lugar: Cima del Cerro Tezcotzingo, Estado de México

A la llegada de los españoles en 1519, la Cuenca de México estaba densamente poblada y la mayor parte del valle estaba cubierta por lagos y campos de cultivo. En muchas zonas, sobre todo al oriente y el sur, fue necesario construír terrazas de cultivo en las laderas de las montañas. Muchas de estas obras siguen en uso en la época actual. En el Cerro Tezcotzingo y sus alrededores aún puede verse todo el sistema de cultivo, y un grabado con la imágen del dios Tláloc.