Megalópolis CDMX. Siglo XVI

Detalles del arte del siglo XVI en la Cuenca de México

Se ha dicho que la arquitectura monástica del siglo XVI es monótona y repetitiva, pues el formato general de los conventos era muy parecido. Nada más alejado de la verdad. Si nos acercamos a mirar de cerca estas obras, encontraremos una gran riqueza y diversidad artística, con características únicas en cada una de las construcciones religiosas de la Cuenca de México. Cada localidad ha tenido una historia particular y esto se ha reflejado en la diversidad de sus monumentos, no sólo en los templos o los claustros sino en detalles menores dentro de ellos, ya sea un cuadro, una pintura mural o una escultura. Por todo lo anterior hay que despertar la conciencia de que cada rasgo es un valioso testimonio de nuestro pasado y que debe de ser conservado para la posteridad.

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Mural, los tormentos del infierno

Fecha: 20 de agosto de 2017

Lugar: claustro alto del convento de San Agustín Acolman, Estado de México

El propósito de las pinturas murales en los conventos era didáctico, no sólo para educar a los nuevos conversos indígenas sino para enseñar a los propios frailes. Los agustinos, tanto en Hidalgo (Actopan, Xoxoteco) como en Acolman, no dudaron en incluir imágenes del infiermo, donde los pecadores sufrían los tormentos. En una escena que parece copiada de las pinturas de Jerónimo Bosco, vemos todo un catálogo de torturas debajo del lema “ite maledicti in ignem eternum” (los malditos en el fuego eterno).